top of page

TRASTORNO LÍMITE DE PERSONALIDAD: MÁS ALLÁ DEL ESTIGMA

DreamShaper_v6_Generate_a_vivid_fulllength_portrait_of_a_perso_0.jpg

Introducción

​

El trastorno límite de la personalidad (TLP) es una condición de salud mental compleja y frecuentemente estigmatizada. Aquellos que padecen este trastorno pueden sentirse a menudo sol@s y malentendidos, al percibir que sus intensas emociones y respuestas no concuerdan con las de las personas que los rodean. Esta diferencia, sumada al juicio y la incomprensión que suelen encontrar, puede intensificar su sensación de aislamiento. Sin embargo, es importante recordar que, a pesar del intenso sufrimiento que puede causar, con un tratamiento adecuado, las personas con TLP pueden lograr una significativa remisión de sus síntomas y tener una vida que valga la pena ser vivida. En este artículo, te invitamos a unirte en una exploración comprensiva de este trastorno, desde sus síntomas y causas hasta las opciones de tratamiento disponibles.

​

¿Qué es el Trastorno Límite de la Personalidad?

​

Es un trastorno de la personalidad.  Recordemos que estos se definen como patrones de pensamiento, sentimientos y comportamiento que son extremadamente inflexibles y maladaptativos. El TLP, se caracteriza por patrones de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y las emociones, así como una marcada impulsividad; todo lo anterior causa disfunción y malestar significativo en las personas con este diagnóstico. 

​

Síntomas del Trastorno Límite de la Personalidad

​

Los síntomas del TLP, según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), incluyen:

​

  • Esfuerzos frenéticos para evitar el abandono real o imaginado.

  • Un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas, se caracteriza por una alternancia entre los extremos de idealización y devaluación.

  • Alteraciones de la identidad, con una autoimagen o un sentido de sí mismo marcadamente y persistentemente inestable.

  • Impulsividad en al menos dos áreas que son potencialmente dañinas para el individuo (por ejemplo, gastos excesivos, sexo inseguro, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida).

  • Recurrencia de comportamiento, gestos o amenazas suicidas, o de autolesiones.

  • Inestabilidad emocional debida a una marcada reactividad del estado de ánimo (por ejemplo, episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad, usualmente durando unas horas y sólo raramente más de unos pocos días).

  • Sensación de vacío crónico.

  • Ira inapropiada e intensa o dificultad para controlar la ira.

  • Estrés paranoide transitorio relacionado con la desrealización o la despersonalización.

 

Epidemiología

​

Se estima que el TLP afecta alrededor del 1.6% de la población adulta en algún momento de su vida. Es más común en mujeres que en hombres, y es particularmente prevalente en poblaciones de personas que buscan atención de salud mental.

 

Causas y Factores de Riesgo

​

Las causas exactas del TLP no se conocen, pero se cree que una combinación de factores genéticos, neurobiológicos y ambientales juegan un papel. Los factores de riesgo pueden incluir antecedentes familiares de TLP, haber experimentado traumas o abusos en la infancia, y un ambiente familiar invalidante, que es cuando el entorno familiar desestima o critica las emociones y experiencias del individuo.

​

Neurobiología

​

Se ha descubierto que el TLP está asociado con ciertos cambios en el cerebro. Existe una disminución en las conexiones a nivel prefrontal, lo que puede explicar los problemas con la regulación emocional, el control de impulsos y el razonamiento. Además, se ha observado un aumento en la reactividad de la amígdala, que puede contribuir a las respuestas emocionales intensas y la dificultad para calmarse.

​

Diagnóstico

​

El diagnóstico del TLP se realiza con una entrevista clínica estructurada y nos podemos apoyar de algunas escalas de personalidad. No existen pruebas de laboratorio específicas para este trastorno.

​

Tratamiento

​

El tratamiento para el TLP suele incluir una combinación de psicoterapia, medicación y apoyo de la comunidad. Hay muchas psicoterapias que pueden tomar las personas con TLP, sin embargo, las que actualmente tienen la mayor evidencia en remisión de sintomatología son: La terapia dialéctica conductual (DBT, por sus siglas en inglés), la terapia focalizada en la transferencia (TFP, por sus siglas en inglés), mentalización, terapia de esquemas y un modelo relativamente reciente llamado Good psychiatric management (GPM).

​

Bibliografía

​

1. American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (DSM-5®). American Psychiatric Pub.

2. Grant BF, Chou SP, Goldstein RB, et al. (2008). Prevalence, correlates, disability, and comorbidity of DSM-IV borderline personality disorder: results from the Wave 2 National Epidemiologic Survey on Alcohol and Related Conditions. Journal of Clinical Psychiatry, 69(4):533-545.

3. Lieb K, Zanarini MC, Schmahl C, Linehan MM, Bohus M. (2004). Borderline personality disorder. The Lancet, 364(9432):453-461.

4. Minzenberg MJ, Fan J, New AS, Tang CY, Siever LJ. (2008). Fronto-limbic dysfunction in response to facial emotion in borderline personality disorder: an event-related fMRI study. Psychiatry Research, 163(3):223-235.

5. Gunderson JG, Stout RL, McGlashan TH, et al. (2011). Ten-year course of borderline personality disorder: psychopathology and function from the Collaborative Longitudinal Personality Disorders study. Archives of General Psychiatry, 68(8):827-837.

6. Linehan MM, Korslund KE, Harned MS, et al. (2006). Dialectical behavior therapy for high suicide risk in individuals with borderline personality disorder: a randomized clinical trial and component analysis. JAMA Psychiatry, 73(5):475-482.

bottom of page